
El sector de la movilidad eléctrica en México presenta dos propuestas destacadas: el TT1, desarrollado por la empresa TT Automotriz en Tlaxcala, y Olinia, un proyecto alternativo con ruta propia de desarrollo. Ambos vehículos comparten el enfoque en la movilidad urbana económica, pero difieren significativamente en aspectos como el precio, la tecnología empleada, la capacidad de producción y su llegada al mercado.
El TT1 se distingue por integrar paneles solares que recargan la batería, permitiendo hasta 50 kilómetros de autonomía tras ocho horas de exposición al sol. Además, este vehículo puede recargar su batería con gasolina en casos de emergencia, ampliando su versatilidad. Actualmente, el TT1 tiene un precio de entrada cercano a los 90,000 pesos, con planes de lanzar varias versiones que podrían llegar hasta 160,000 pesos, posicionándose como una opción accesible para el transporte urbano.
En contraste, Olinia impulsa una solución práctica para movilidad personal, de barrio y reparto de última milla, con un diseño que facilita la recarga en cualquier toma eléctrica convencional, sin necesidad de infraestructura especializada. Aunque inicialmente estimado en 90,000 pesos, su costo se ha ajustado hacia los 150,000 pesos, manteniéndose por debajo de otros autos convencionales en el país. Este proyecto se desarrolla con un equipo interdisciplinario desde Puebla, con la meta de lograr un 75% de componentes regionales hacia el cierre del actual sexenio.
Respecto al desarrollo, el TT1 ya se presentó públicamente, mientras que Olinia se prepara para mostrar su prototipo funcional en los próximos días. En términos de producción, TT Automotriz prevé iniciar fabricación masiva y ventas para finales de 2026, mientras que Olinia anticipa comenzar las ventas en el primer semestre de 2027. Ambos proyectos enfrentan retos regulatorios y de escalabilidad; Olinia solicita una regulación específica para minivehículos urbanos, aún en revisión, y TT1 cumple con normas básicas de seguridad, enfocado en traslados cortos sin bolsas de aire.
Estas iniciativas reflejan un impulso significativo en México hacia alternativas de transporte más sostenibles y accesibles, donde convergen talento local, tecnología y modelos de negocio diversificados para fomentar la movilidad eléctrica.



































































































