
Después de casi seis décadas funcionando en Puebla, Stanley Black & Decker cerró de manera definitiva su planta en la entidad, lo que derivó en la liquidación de aproximadamente 600 trabajadores. La información revelada indica que la noticia tomó por sorpresa a la mayoría de los empleados, quienes fueron notificados el mismo día del cierre al llegar a las instalaciones. Entre los afectados se encuentran operarios y personal administrativo, incluyendo trabajadores con más de 30 años en la empresa y algunos próximos a jubilarse.
Al ingresar a la planta la mañana del jueves, los empleados fueron convocados a una sala donde se les comunicó el cierre y el proceso de liquidación, el cual se realizará conforme a lo estipulado por la ley. La empresa atribuyó la decisión a la falta de rentabilidad en la operación de esta planta específica.
Aún no se ha anunciado públicamente cuál será el destino de las instalaciones ni si la producción se trasladará a otras fábricas del grupo en México. Un testimonio de una excolaboradora expresó que la noticia fue inesperada, cuestionando la versión sobre problemas financieros y señalando que, por el contrario, hubo utilidades menores al año previo, pero ganancias al fin. La extrabajadora sugirió que la medida podría obedecer a una reestructuración estratégica dentro de la compañía a nivel global.
Stanley Black & Decker es una firma estadounidense reconocida mundialmente por la fabricación de herramientas y equipos para construcción, con marcas emblemáticas como Dewalt, Craftsman, Stanley y Black+Decker. La planta en Puebla había operado por 59 años, siendo un referente en la industria local.



































































































