
La agencia S&P Global Ratings anunció que ha colocado en revisión especial con implicaciones negativas la calificación crediticia de Sinaloa, luego de que surgieron acusaciones contra el gobernador Rubén Rocha Moya. Esta medida se tomó un día después de que autoridades de Estados Unidos presentaron cargos formales contra el mandatario local, señalándolo por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Este desarrollo genera preocupación respecto a la relación financiera del estado con bancos e inversionistas, especialmente en un escenario donde la liquidez de la entidad ya mostraba vulnerabilidades. S&P señaló que los recientes hechos podrían traducirse en condiciones más restrictivas para el acceso a financiamiento, aunque reconocen que aún es prematuro determinar el impacto total.
La agencia calificadora adelantó que tomará una decisión definitiva en un plazo máximo de 90 días, tomando en cuenta cómo evolucione la situación y si se presenta un deterioro sustancial en los indicadores financieros de Sinaloa, como su liquidez, desempeño presupuestal y gestión administrativa. En caso contrario, se podría mantener la calificación actual.
De acuerdo con datos al cierre de 2025, la deuda total del estado asciende a 7,182 millones de pesos, con un alto porcentaje de deuda a corto plazo que requerirá refinanciamiento. Entre los principales acreedores figuran Banorte, Santander y BBVA México, lo que subraya la importancia de preservar el acceso al financiamiento bancario. La situación actual representa un punto crítico para la administración financiera debido al contexto de riesgo reputacional y operativo derivado de las acusaciones.



































































































