
Fabricantes automotrices como Nissan, Toyota y Hyundai están considerando la posibilidad de dejar de vender sus vehículos compactos y de bajo costo en Estados Unidos, en caso de que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no sea fortalecido durante la próxima revisión. La operación de sus modelos accesibles depende en gran medida de condiciones comerciales favorables dentro de Norteamérica.
Esta amenaza ha generado preocupación en Washington, dada la reducción que han tenido los fabricantes estadounidenses en su oferta de automóviles pequeños, enfocándose más en la producción y venta de SUV y camionetas. Esto ha dejado a las empresas extranjeras como principal fuente de vehículos económicos para el mercado estadounidense.
La posible salida de estas marcas podría encarecer el mercado automotor y limitar las opciones para consumidores con presupuestos ajustados. La industria ha declarado que el mantenimiento del T-MEC es esencial para sostener una cadena de suministro integrada entre México, Estados Unidos y Canadá.
Además, la revisión del tratado coincide con la preocupación en México y Canadá de eliminar aranceles que el año pasado se impusieron sobre exportaciones automotrices bajo el argumento de seguridad nacional, afectando la dinámica de comercio establecida en el T-MEC. La próxima etapa de negociación formal comenzará en la última semana de mayo, donde se discutirán estos temas y se buscarán acuerdos definitivos.


































































































