
El programa de repatriación de capitales impulsado por el gobierno mexicano para 2026, que propone una tasa preferencial del 15% en el Impuesto Sobre la Renta (ISR), enfrenta importantes obstáculos para atraer a inversionistas sofisticados. Más allá de la reducción fiscal, esta iniciativa presenta costos adicionales y restricciones que restan competitividad frente a otros países.
Juan Carlos Eguiarte, representante en México de BAI Capital, señaló que esta medida implica un doble costo para los inversionistas: el pago inmediato del ISR sobre la totalidad del capital repatriado y la obligación de mantener estos recursos invertidos en el país durante un mínimo de tres años. Esta inmovilización limita la flexibilidad requerida para la gestión eficiente del portafolio en escenarios cambiantes. En consecuencia, el esquema funciona más como un mecanismo de regularización fiscal que como un incentivo sólido para decisiones patrimoniales a largo plazo.
A nivel internacional, el programa mexicano se encuentra en desventaja en comparación con esquemas como el EB-5 estadounidense, que permite diferir impuestos hasta la realización de utilidades, ofrece mayor liquidez, acceso a activos en dólares, e incluso beneficios migratorios. Además, factores estructurales como la profundidad del mercado financiero, la liquidez, la certidumbre jurídica y la capacidad para canalizar inversiones hacia actividades productivas influyen decisivamente en la ubicación del capital global.
Por otra parte, aunque el patrimonio de las grandes fortunas mexicanas creció 38% en el último año, el Producto Interno Bruto (PIB) del país avanzó apenas 0.6%, revelando una brecha significativa entre la generación de riqueza privada y la capacidad económica para recibir inversiones activas. Expertos destacan que la cercanía con Estados Unidos y el potencial del nearshoring son fortalezas, pero persisten retos como la falta de mercados profundos y mayor certeza jurídica. La efectividad del programa dependerá no solo del volumen de capital que regrese, sino también del destino y productividad de esos recursos.


































































































