
Fabricantes automotrices como Nissan, Toyota y Hyundai han expresado la posibilidad de retirar sus vehículos de bajo costo del mercado estadounidense si el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no se fortalece en su próxima revisión. Este anuncio se produce ante la creciente preocupación por las condiciones comerciales que afectan directamente la viabilidad de ofrecer autos accesibles en Estados Unidos.
La señal de alerta se ha encendido en Washington, dado que en años recientes los fabricantes locales han reducido su oferta de autos pequeños para enfocarse en SUV y camionetas, dejando a los fabricantes extranjeros como los principales proveedores de vehículos económicos. La eventual retirada de estos modelos más asequibles podría elevar los precios en el mercado y limitar las opciones para consumidores con presupuestos ajustados.
La industria automotriz ha manifestado reiteradamente la importancia de mantener el T-MEC, ya que este tratado sustenta una cadena de suministro integrada en la región norteamericana. México y Canadá consideran esta revisión como una oportunidad para eliminar aranceles que han impactado negativamente en la exportación de vehículos y otros sectores.
Cabe recordar que el año pasado se impuso un arancel del 25% a vehículos procedentes de México y Canadá bajo el argumento de seguridad nacional, lo que rompió con la condición de arancel cero establecida en el tratado original de 2020. Las conversaciones formales sobre la revisión del T-MEC se esperan para la semana del 25 de mayo, donde se analizará la posibilidad de mantener estos aranceles como permanentes, según declaraciones del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, tras reuniones con autoridades mexicanas.


































































































