
Durante el 2025, el Banco de México (Banxico) registró una pérdida operativa por 410 mil 052 millones de pesos, lo que impidió la constitución de reservas de capital y la entrega de remanentes al gobierno federal, según sus estados financieros correspondientes al cierre de ese año. Esta cifra representa la segunda pérdida más alta en la historia reciente del banco central, superada solo por la caída de 440 mil 016 millones ocurrida en 2023.
El principal motivo de estas pérdidas fueron los efectos cambiarios: el tipo de cambio FIX cerró en 18.0012 pesos por dólar, lo que significa que el peso mexicano se apreció en un 13.4% respecto al año anterior. Esta apreciación generó pérdidas cambiarias para Banxico, que afectaron negativamente su capital contable, dejando al banco con un saldo de -320 mil 123 millones de pesos al finalizar 2025.
La última vez que Banxico entregó un remanente al gobierno fue en 2024, por un monto de 17 mil 994.8 millones de pesos, recursos que fueron destinados a la recompra de un bono soberano en dólares con vencimiento en 2026. La Junta de Gobierno del banco central analiza la posibilidad de realizar un último recorte a la tasa de referencia en la reunión de mayo, apoyándose en un entorno más favorable para alcanzar una inflación sostenible cercana al objetivo del 3.0%.
Banxico también ha señalado que los movimientos cambiarios son determinantes para sus resultados financieros: una apreciación del peso genera pérdidas en sus estados, mientras que una depreciación suele reflejarse en ganancias. La institución mantiene vigilancia ante los retos que presenta la inflación y las condiciones internacionales, incluida la coyuntura geopolítica en Medio Oriente, que influye en su toma de decisiones económicas.



































































































