
El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde predominan los republicanos, acusó formalmente a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, de tener vínculos con “Los Chapitos”, los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Según esta agrupación política, liderada por Brian Mast, Rocha Moya enfrentará procesos judiciales en Estados Unidos por supuesta complicidad en el tráfico de drogas hacia ese país.
En redes sociales, los republicanos compararon esta situación con la del expresidente venezolano Nicolás Maduro, recientemente detenido en Caracas y trasladado a territorio estadounidense. En un mensaje difundido señalaron: “Los días de impunidad para los narcoterroristas han terminado. Desde Nicolás Maduro hasta Rubén Rocha Moya, si eres cómplice en el tráfico de drogas a los Estados Unidos, te haremos rendir cuentas. Esto es solo el comienzo”.
El gobernador Rocha Moya negó tener motivos para renunciar, afirmando que continuará con el proceso judicial y defendió su inocencia calificando las acusaciones como “literatura”. Añadió que está preparado para afrontar cualquier procedimiento legal, destacando su formación en matemáticas y derecho en la UNAM.
Las autoridades estadounidenses acusan también a otros nueve funcionarios y políticos de colaborar con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de narcóticos en Estados Unidos. La investigación apunta a que los señalados mantienen estrechas relaciones con la facción del cártel dirigida por los hijos del “Chapo” Guzmán. Estas acusaciones no son nuevas para Rocha Moya, quien ha sido vinculado anteriormente con el cártel por líderes como Ismael “El Mayo” Zambada.



































































































