
PepsiCo informó que enfrentará un incremento en los precios de las materias primas durante la segunda mitad del año, justo cuando experimenta una disminución del 2% en las ventas de su división de alimentos en Norteamérica. La compañía, que mantiene sus previsiones para el año fiscal 2026, registró una caída cercana al 5% en sus acciones, marcando su peor jornada desde abril de 2025.
La empresa está invirtiendo más y reduciendo los precios de productos populares como Lay’s y Doritos hasta en un 15% para atraer a consumidores que buscan opciones más económicas en un contexto de inflación persistente. Esta estrategia responde a la tendencia de compradores que optan por paquetes más pequeños y alternativas más accesibles, además de adaptarse a un mercado cada vez más orientado hacia productos saludables y reformulaciones.
El incremento de los costos también se extiende a los gastos de empaque y logística, impulsados en parte por los altos precios del petróleo debido al conflicto entre Irán y otras potencias. El director financiero Steve Schmitt señaló que aunque esperan que la inflación en insumos se acelere, los reembolsos por aranceles y las eficiencias productivas deberían moderar el efecto.
Ramón Laguarta, CEO de PepsiCo, destacó que la fortaleza internacional de sus marcas se basa en mayores volúmenes orgánicos, pero resaltó que la demanda en Estados Unidos ha sufrido debido a la sensibilidad del consumidor a los precios y a la inflación en combustibles. La compañía continuará invirtiendo en publicidad y marketing a fin de año, confiando en mantener un crecimiento de ingresos orgánicos entre 2% y 4%, con un aumento del beneficio por acción ajustado de 4% a 6%.



































































































