
A menos de dos semanas del inicio de la Copa del Mundo 2026, la Selección Mexicana recibió un estímulo extra en su concentración del Centro de Alto Rendimiento. Julio César Chávez, considerado una leyenda del boxeo mexicano, junto con Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), visitaron al equipo durante una cena para brindar apoyo y motivación en la recta final de su preparación para el torneo que se jugará en México.
Los jugadores, el cuerpo técnico y directivos se mostraron emocionados ante la presencia de estas figuras emblemáticas del deporte nacional, que se reunieron en un ambiente de camaradería con abrazos, fotografías y aplausos. El encuentro simbolizó la unión entre dos disciplinas que han dejado huella en la historia deportiva del país.
Durante la convivencia, Mauricio Sulaimán destacó los valores que comparten el boxeo y el fútbol: disciplina, sacrificio, trabajo en equipo y el orgullo de representar a México en las competencias más importantes del mundo. “Es un honor estar con la máxima gloria del boxeo mexicano. Les deseo que cada esfuerzo valga la pena, que Dios los bendiga y que vivan México”, expresó Sulaimán.
Julio César Chávez compartió experiencias de su carrera como campeón mundial y transmitió un mensaje de confianza para el grupo: “Escucho muchas cosas sobre llegar al quinto partido, pero realmente creo que llegarán mucho más lejos. Van a enfrentar retos difíciles, créanme que yo también los enfrenté. Escuchen a su entrenador, quien estará siempre en su esquina para apoyarlos. No importa si su rival es más rápido o fuerte; no bajen los brazos y sueñen en grande”.
Como símbolo de esta visita, Chávez entregó guantes autografiados a los jugadores, mientras que la Federación Mexicana de Fútbol obsequió camisetas personalizadas a los invitados con el número 26 en la espalda, en referencia al Mundial. La reunión concluyó con una fotografía oficial que capturó este momento significativo. Más allá de la imagen, quedó un mensaje claro para el Tri: portar la camiseta mexicana es asumir la responsabilidad de representar a millones y afrontar con orgullo este nuevo desafío mundialista.



































































































