
El receptor abierto A.J. Brown expresó su entusiasmo tras su primer entrenamiento con los New England Patriots, equipo para el que soñó jugar desde niño. El martes, menos de un día después de ser traspasado desde Philadelphia Eagles a cambio de selecciones del draft, Brown participó en la práctica con la organización que siempre admiró. “Obviamente sé que esto no es el cielo, pero se parece mucho”, comentó, reflejando la emoción que le generó vestir el uniforme de los vigentes campeones de la AFC.
Brown recordó que, originalmente, había anhelado ser seleccionado por los Patriots en el draft de 2019, pero no sucedió y en su lugar eligieron a N’Keal Harry. Aquella ocasión lo impactó tanto que se aisló para asimilarlo. Ahora, al comenzar su octava temporada, aseguró: “Más vale tarde que nunca. Llegamos justo a tiempo. Estoy sumamente emocionado”.
Respecto a la numeración, Brown optó por usar el dorsal número 1 en lugar del 11, que había usado anteriormente, respetando el legado de Julian Edelman, quien le dio su aprobación para portarlo. “Voy a forjar mi propio legado aquí”, afirmó.
En cuanto a su estado físico, Brown descartó preocupaciones sobre lesiones y confirmó que está listo para jugar. Sobre su rol en el equipo, mencionó que prefiere ganarse el respeto antes de tomar ciertas responsabilidades, como liderar los estiramientos. Al concluir la entrevista, con una sonrisa, respondió enigmáticamente sobre su rendimiento futuro: “Ya lo verán”.



































































































