
La Secretaría de Salud tiene un plazo máximo de 60 días para emitir el esquema financiero y de compensación presupuestaria que regirá el Servicio Universal de Salud (SUS). Este mecanismo permitirá que diversas instituciones de salud intercambien servicios de manera coordinada para garantizar atención médica universal, incluyendo IMSS, ISSSTE, Pemex y el IMSS Bienestar.
El decreto presidencial establece que Hacienda aprobará esta modalidad de compensación y supervisará que los pagos entre las instituciones se realicen oportunamente, con rendición de cuentas adecuada. Cada institución deberá presupuestar anualmente los recursos necesarios para cubrir los gastos generados al prestar servicios a pacientes que no pertenecen a su población objetivo, utilizando para ello los recursos autorizados en el Presupuesto de Egresos de la Federación.
Además, entidades estatales podrán sumarse al Servicio Universal de Salud aunque no formen parte de IMSS Bienestar, participando en el intercambio de servicios para ofrecer atención y medicamentos gratuitos a la población. El intercambio se realizará considerando criterios como la capacidad instalativa, especialización y seguridad del paciente, sin afectar la operación de las instituciones.
Para supervisar la implementación, la Secretaría de Salud creará comités interinstitucionales en un plazo de 30 días hábiles, los cuales coordinarán aspectos técnicos, legales, financieros y operativos del SUS. Estos comités funcionarán conforme a los lineamientos sobre acceso que deberá emitir la Secretaría en un plazo máximo de 90 días hábiles, garantizando así la operatividad y mejora continua del nuevo sistema de atención médica universal.



































































































