
México ha presentado a Estados Unidos una serie de preocupaciones relativas a aranceles y comercio que permanecen desde hace más de un año, derivadas de la imposición de tarifas por parte del gobierno estadounidense bajo la administración de Donald Trump. Esta discusión tuvo lugar en la segunda ronda de encuentros preparatorios para las negociaciones formales sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El pasado 20 de abril, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, recibió en Palacio Nacional a Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, para abordar avances rumbo a la revisión conjunta del T-MEC que iniciará el 1 de julio. Según indicó Sheinbaum, las conversaciones avanzan de forma positiva.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, describió como “muy cordial” la reunión con la presidenta y destacó que Estados Unidos ha acogido los planteamientos que México ha expresado, señalando un progreso favorable en el proceso de revisión. Greer sostuvo encuentros con actores claves de la industria del acero y automotriz mexicana, así como con líderes empresariales, entre ellos representantes del Consejo Coordinador Empresarial y la Cámara Americana de Comercio México (AmCham).
Los equipos bilaterales avanzan en debates técnicos relacionados con seguridad económica, medidas comerciales complementarias, fortalecimiento de reglas de origen para sectores industriales esenciales, cooperación en minerales críticos y solución de fricciones comerciales pendientes. Se acordó realizar la primera ronda oficial de negociaciones bilaterales en Ciudad de México durante la semana del 25 de mayo de 2026. Ebrard anticipó que las negociaciones formales arrancarán entonces, con despliegue de encuentros alternados entre Washington y México.
El gobierno mexicano insiste en que Estados Unidos elimine los aranceles impuestos, especialmente bajo la sección 232 que grava con 50% el acero y aluminio, y 25% a vehículos automotores, afectando sectores estratégicos y el comercio bilateral, a pesar de que aproximadamente el 85% de las exportaciones mexicanas a EE.UU. están libres de tarifas gracias al T-MEC. Autoridades y empresarios de acero y automotriz expresaron a Greer el impacto de estos gravámenes. México busca que estas tarifas se levanten antes del inicio formal de la revisión del tratado para minimizar incertidumbre en los productos involucrados.



































































































