
Los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos mexicanos, específicamente en las industrias automotriz y siderúrgica, podrían mantenerse de forma indefinida, aun con la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Jamieson Greer, representante comercial estadounidense, lo comunicó en recientes reuniones con autoridades mexicanas, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Durante encuentros privados con empresarios y cámaras industriales mexicanas, Greer expresó con claridad que “los aranceles han llegado para quedarse. Al presidente Trump le gustan. Nunca volveremos a un mundo sin aranceles”. Esta postura marca una dificultad significativa para la negociación en el marco del tratado revisado de este bloque comercial.
Aunque se exploran opciones para aliviar las tarifas impuestas sobre la industria automotriz, que actualmente sufre un arancel del 25% desde inicios de 2025, estas medidas no contemplan la eliminación total de los impuestos. Además, EE.UU. propone endurecer las reglas de origen, exigiendo que el 100% de ciertos componentes críticos provengan de Norteamérica, en contraste con el 75% actual. En el sector siderúrgico los aranceles vigentes alcanzan hasta un 50% para productos básicos y un 25% para derivados que contengan al menos un 15% de estos metales.
Estos gravámenes han impactado de manera palpable a las exportaciones mexicanas, que tienen en Estados Unidos un mercado vital con cerca del 50% de sus destinos. El sector automotriz registró una caída del 3% en exportación hacia ese país en 2025 y la pérdida de aproximadamente 60,000 empleos, situación que preocupa a los actores industriales. Las negociaciones formales para la revisión del T-MEC se iniciarán en la última semana de mayo, y se espera que el proceso concluya en julio de este año.



































































































