
Una inesperada nevada sorprendió a los equipos de Los Ángeles Dodgers y Colorado Rockies antes del inicio de su serie en el Coors Field, hogar de los Rockies. A pesar de ser mediados de abril, el estadio amaneció con una capa de aproximadamente ocho centímetros de nieve que cubría el terreno de juego.
El lanzador de los Dodgers, Emmet Sheehan, incluso aprovechó el momento para hacer un muñeco de nieve horas antes del primer lanzamiento. Para proteger el cuadro interior, el equipo de mantenimiento colocó una lona y utilizó máquinas quitanieves para despejar las áreas de los jardines. La nevada cesó aproximadamente tres horas antes de que comenzara el partido, permitiendo que el encuentro se jugará con una temperatura de apenas 2 grados centígrados bajo un cielo soleado.
La súbita caída de nieve se produjo después de días de clima cálido en Denver, donde la temperatura había llegado hasta 24 grados centígrados. Sin embargo, las bajas temperaturas continuaron durante la noche siguiente, con pronósticos de heladas de hasta -8 grados Celsius. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia de helada para la zona, la cual estará vigente hasta la mañana siguiente. Para los próximos días, se espera un aumento gradual de la temperatura, alcanzando hasta 26 grados para el cierre de la serie entre ambos equipos.
Esta condición climática poco común para la época del año generó un ambiente gélido pero emocionante para los jugadores y aficionados presentes en Coors Field, mostrando la resiliencia y adaptación de los equipos ante circunstancias inesperadas.




































































































