
Durante el primer trimestre de 2026, la economía mexicana muestra señales de debilidad, anticipándose su primera contracción trimestral desde el último periodo de 2024. El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) reportó un estancamiento en marzo con una variación mensual del 0.0%, sumando a un arranque de año con rendimiento bajo.
Según cálculos de Banco Base, el Producto Interno Bruto (PIB) nacional habría descendido 0.54% entre enero y marzo, reflejando una disminución en la actividad económica. El reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que, en términos anuales, el IOAE proyecta solo un crecimiento modesto de 0.5% para marzo, producto de una desaceleración generalizada en todos los sectores.
El sector terciario mostró un ligero avance del 1.1%, mientras que el secundario, que incluye la actividad industrial, se contrajo 0.5%, lo que señala debilidad en la producción nacional. En los primeros meses, enero registró una caída de 0.92%, y aunque febrero se corrigió al alza llegando a 0.51%, el repunte fue insuficiente para compensar la contracción inicial, afectando el balance trimestral.
Banco Base también advierte que el crecimiento anual del PIB se desacelera, con una estimación de avance de solo 0.89% en el primer trimestre, por debajo del 1.79% alcanzado en el cierre de 2025. Estas cifras reflejan un contexto económico desafiante que requiere seguimiento y ajustes en las políticas económicas para fomentar la recuperación.



































































































