
Philip Morris International está dejando atrás su imagen como una empresa tradicional de tabaco para centrarse en la innovación tecnológica y productos que no generan combustión. Según Manuel Chinchilla, CEO de Philip Morris México, la compañía está en un proceso rápido de transformación, avanzando hacia alternativas ‘libres de humo’ como IQOS, un sistema de calentamiento de tabaco, y ZYN, bolsitas de nicotina sin combustión.
El objetivo es reducir progresivamente la dependencia del cigarrillo convencional, considerado dañino debido a la combustión, y ofrecer opciones que representen menor riesgo. En México, IQOS alcanzó un 7.5% de cuota de mercado en Ciudad de México, mientras que ZYN ha duplicado su ritmo global de crecimiento. Cerca de 180,000 mexicanos ya utilizan estas nuevas alternativas, frente a un universo aproximado de 15 millones de fumadores.
La compañía señala que uno de los desafíos principales es el comercio ilegal de productos de tabaco, que representa el 23% del mercado en México, complicando la regulación y el control de acceso. Philip Morris trabaja con autoridades para diferenciar claramente sus productos libres de humo, y asegura que su estrategia incluye mecanismos para evitar que menores accedan a ellos.
Además, este cambio ha sido bien recibido por los inversionistas: más del 40% de las ventas globales provienen de estos productos, con expectativas de alcanzar dos tercios para 2030. En los últimos cinco años, las acciones de Philip Morris en la Bolsa de Nueva York han aumentado más del 75%, lo que refleja la confianza en su modelo orientado a la innovación. México es un mercado estratégico para la compañía en América Latina, con planes de posicionarlo como un ejemplo regional en la adopción de estas alternativas libres de humo.



































































































