
El mercado mexicano de infraestructura para cargar vehículos eléctricos está experimentando un cambio significativo debido al crecimiento de marcas automotrices chinas. Tradicionalmente dominado por Tesla y su red exclusiva de cargadores, este sector muestra ahora una marcada preferencia por redes abiertas que dan acceso a diferentes marcas, destacando el auge de fabricantes como BYD, Volvo y Zeekr.
Con el 35% de los usuarios de autos eléctricos en México utilizando modelos BYD, esta empresa se posiciona como la líder en presencia entre los propietarios, seguida por Tesla con un 17% y Volvo con 16%. Esta diversificación hace que la demanda por estaciones de carga compatibles con múltiples marcas aumente, favoreciendo proyectos de infraestructura con acceso libre y ampliación masiva.
El negocio de estaciones de carga alcanzó un valor estimado en 331 millones de dólares en 2025, y se proyecta que crecerá más de diez veces para llegar a 3,563 millones para 2034, con una tasa anual compuesta cercana al 29%. Este crecimiento responde a una mayor adopción de vehículos eléctricos, incentivos gubernamentales, mayores costos de combustibles tradicionales y compromisos ambientales, además de inversiones privadas enfocadas en extender la cobertura principalmente en zonas urbanas.
Empresas como Evergo y VEMO están capitalizando esta demanda. Evergo ha aumentado su inversión a 400 millones de dólares para desplegar hasta 15,000 puertos de carga en la próxima década, mientras que VEMO, además de operar infraestructura, administra flotillas eléctricas principalmente con vehículos BYD que funcionan en plataformas de transporte bajo demanda. Aunque Tesla mantiene un rol importante, ahora ocupa el tercer lugar en la preferencia de usuarios de cargadores en México, reflejando la transición hacia un mercado más competitivo y abierto.



































































































