
El Partido Acción Nacional (PAN) ha decidido apoyar públicamente a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para consolidarla como un referente político y posicionarla de cara a las elecciones estatales de 2027 y, potencialmente, a la presidencia en 2030. Este respaldo surge en medio de acusaciones contra Campos por supuestamente permitir la participación de agentes de la CIA en labores de seguridad, lo cual ha sido utilizado por el gobierno federal como argumento político en su contra.
Ante esta situación, el PAN ha unido a sus militantes bajo una narrativa que presenta a Campos como una luchadora contra el narcotráfico, acusando al partido oficialista de encubrir a presuntos vínculos del gobernador con licencia de Sinaloa con el crimen organizado. La estrategia incluyó manifestaciones públicas y el respaldo de figuras históricas del partido, como los expresidentes Felipe Calderón y Vicente Fox, quienes denunciaron la supuesta entrega del poder a los cárteles por parte de Morena.
Especialistas en comunicación política señalan que este episodio también tiene como objetivo fortalecer la imagen de Maru Campos para ampliar su liderazgo más allá del ámbito local, configurándola como una figura con liderazgo nacional. Sin embargo, reconocen que su reconocimiento público aún es limitado y que aún se encuentra lejos de contar con el alcance requerido para una candidatura presidencial sostenible.
De cara a las elecciones de 2027, el PAN pretende mantener el control en Chihuahua, un estado clave, frente a las fuertes posibilidades de competencia por parte de Morena, cuyo sector ha comenzado a promover candidaturas como la de la senadora con licencia Andrea Chávez. Así, la defensa del mandato de Campos se inscribe en una estrategia general para reactivar al partido tras diversos retrocesos electorales en los últimos años y preparar el camino para futuras contiendas electorales.



































































































