
En las últimas dos semanas, el índice S&P 500 ha mostrado un repunte significativo impulsado principalmente por compañías tecnológicas enfocadas en inteligencia artificial (IA), como Nvidia y Alphabet. Este avance ha propiciado un rally de nueve jornadas consecutivas con cierres positivos, reflejando un aumento cercano al 3.5% en dicho período. Por otro lado, un índice desarrollado por Goldman Sachs que excluye a estas empresas especializadas en IA revela una trayectoria a la baja desde finales de febrero.
Un análisis reciente de Bianco Research, basado en datos de JP Morgan, señala que las 41 compañías relacionadas con la inteligencia artificial representan casi la mitad del valor total del S&P 500. Jim Bianco, fundador de la firma de análisis, compara la situación con la era del auge ferroviario a finales del siglo XIX, cuando una tecnología disruptiva dominó los mercados y transformó la economía estadounidense. “Los ferrocarriles literalmente transformaron este país, y ninguna otra tecnología ha tenido este potencial hasta la IA”, aseguró Bianco.
Sin embargo, este crecimiento concentrado genera inquietudes entre los analistas debido al riesgo de una burbuja bursátil similar a la que se experimentó en los años 90. Si las ganancias de estas compañías con enfoque en IA disminuyeran, el índice podría perder su principal motor de impulso, comprometiendo la estabilidad del mercado.
Actualmente, el S&P 500 cerró en 7,609.78 puntos con un aumento del 0.13% en la última jornada, acumulando un alza del 10% en el año, impulsado en especial por las firmas vinculadas a la inteligencia artificial, que han superado un rendimiento del 45%. El sector tecnológico especializado en IA continúa siendo la fuerza predominante detrás del crecimiento del mercado accionario estadounidense.



































































































