
La Ciudad de México vivió una jornada histórica con la inauguración de la Ciclovía Gran Tenochtitlán, que conecta el Centro Histórico con el sur de la ciudad hasta el Estadio CDMX, antiguo Estadio Azteca. La apertura de este corredor para bicicletas y patines reunió a cerca de 10,000 participantes que transformaron la Calzada de Tlalpan en un extenso flujo de ruedas, recorriendo los cuatro carriles habituales destinados a vehículos motorizados.
El evento comenzó con una impactante formación en el Zócalo de la capital donde miles de ciclistas conformaron la silueta de una bicicleta. Clara Brugada, jefa de Gobierno, destacó que “usar la bicicleta es un acto profundamente revolucionario, en una ciudad que durante décadas se diseñó solo para el automóvil” y afirmó: “Nos toca dar el siguiente paso, hacer la ciudad más democrática, esa es la convicción que nos inspiró a crear esta gran utopía de la movilidad”.
El trayecto no estuvo exento de retos, ya que las obras de la Calzada Flotante en el tramo entre Tlaxcoaque y Metro Chabacano causaron algunos cuellos de botella durante el recorrido. Sin embargo, la ruta, que abarca 30 kilómetros desde Metro Chabacano hasta Renato Leduc, ya está construida en su mayoría, con trabajos de terminación previstos para los próximos días.
Además de los ciclistas, el recorrido contó con presencia de familias, niños, adultos mayores y hasta mascotas, todos aprovechando una infraestructura integrada por guarniciones, balizamientos y más de 5,000 luminarias nuevas para permitir el uso seguro tanto de día como de noche. No obstante, usuarios reportaron la necesidad de mejorar la señalización y atención en cruces vehiculares para potenciar la seguridad vial.
La ciclovía también se convierte en un marco para la movilidad sustentable en vísperas del Mundial 2026, que tendrá partidos en el Estadio CDMX, invitando a la ciudadanía a adoptar medios de transporte más ecológicos y democráticos.



































































































