
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, llegó este viernes a Barcelona, España, para participar en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia. Su arribo marca un importante paso para superar el distanciamiento diplomático que existió entre ambos países durante casi ocho años, periodo caracterizado por las tensiones relacionadas con la demanda del gobierno de Andrés Manuel López Obrador por un reconocimiento y perdón por los hechos de La Conquista.
Sheinbaum fue recibida calurosamente por la comunidad mexicana residente en España, quienes la esperaron con cantos, abrazos y banderas nacionales tras el largo viaje que incluyó una escala en Madrid. A su llegada, la mandataria expresó: “De México a Barcelona, como diría José Martí, amor con amor se paga. El corazón de México late fuerte en cualquier rincón”.
Este encuentro diplomático está auspiciado por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quien invitó a Sheinbaum a este foro de líderes progresistas globales para abordar el nuevo orden mundial, así como para fortalecer las relaciones bilaterales. Durante su estadía, se espera que la presidenta fortalezca el vínculo con las autoridades españolas y marque un nuevo rumbo distinto al de administraciones previas.
El último viaje oficial de un mandatario mexicano a España ocurrió en abril de 2018, cuando Enrique Peña Nieto se reunió con Mariano Rajoy. Desde entonces, las relaciones entre ambos países tuvieron un periodo tenso que ahora busca revertirse con esta visita. La participación de Sheinbaum en la cumbre y su posible reunión bilateral con Sánchez simbolizan un esfuerzo por cerrar esa etapa y consolidar una alianza renovada entre México y España.



































































































