
En México, más de 180,000 fumadores adultos han adoptado dispositivos de tabaco calentado como IQOS en el último año, una alternativa promovida por Philip Morris International (PMI) para reducir el consumo de cigarrillo convencional. Aunque el cigarro sigue siendo el producto preferido, los envíos de unidades de tabaco para calentar (HTUs) en el país crecieron un 50%, representando una importante cuota de mercado, especialmente en Ciudad de México, que se ubica entre las diez ciudades con mayor consumo de este tipo de productos a nivel global.
El mercado mexicano enfrenta desafíos como los ‘impuestos saludables’ que han incrementado los precios de las cajetillas, superando los 100 pesos, y regulaciones que han propiciado la expansión del mercado ilícito en vapeadores. Sin embargo, los productos sin combustión, como IQOS y las bolsitas de nicotina ZYN, que no contienen hoja de tabaco, siguen autorizados y gravados fiscalmente, generando oportunidades para su crecimiento.
PMI ha invertido más de 18,000 millones de dólares desde 2008 en el desarrollo de estos productos alternativos, que en 2025 representaron aproximadamente el 42% de sus ingresos netos totales. El objetivo de la compañía es que para 2030, dos tercios de sus ventas provengan de productos libres de humo.
Tomasso Di Giovanni, vicepresidente de Comunicaciones y Participación de PMI, destacó: “El mayor problema con los cigarrillos es que causan enfermedades. En el momento en que se puede reemplazar ese producto por uno que reduce el riesgo, por supuesto que los inversionistas están contentos porque la empresa tiene un menor riesgo para su reputación”. Añadió que lograr ser “100% libres de humo” depende también de las políticas y la regulación de los diferentes países.



































































































