
Durante los últimos diez años, la plataforma de televisión satelital Sky ha experimentado una significativa disminución en su número de suscriptores, pasando de un pico de más de 8 millones en 2016 a apenas 3.75 millones en 2025. Esta caída de más de 3.5 millones de usuarios refleja profundas transformaciones en el mercado mexicano de la televisión de paga y los hábitos de consumo de entretenimiento.
En el auge de Sky, la plataforma era sinónimo de contenido exclusivo, especialmente eventos deportivos, y un símbolo de estatus para muchos hogares. Sin embargo, el auge del streaming y la preferencia por paquetes integrales que combinan telefonía, internet y televisión, como los ofrecidos por Izzi y Totalplay, han afectado fuertemente su base de clientes.
Los datos revelan que tras un crecimiento constante hasta 2021 con 8.16 millones de RGUs (Unidades Generadoras de Ingreso), la plataforma inició un descenso acelerado. La pandemia generó un aumento temporal en la demanda, pero la recuperación de actividades presenciales y la migración a tecnología digital provocaron cancelaciones masivas, en especial en servicios prepago. Adicionalmente, una depuración interna durante 2022 eliminó suscriptores con bajo valor para la empresa.
Simultáneamente, la estrategia del Grupo Televisa ha evolucionado hacia la integración y priorización de servicios de conectividad e internet, destacando el crecimiento de Izzi y ViX como motores del negocio. Sky, que antes se apoyaba en sus transmisiones satelitales, ahora forma parte de un segmento unificado que busca optimizar operaciones compartidas. La transformación apunta a que Sky deje de ser el centro para convertirse en un complemento dentro de un ecosistema de telecomunicaciones y streaming más amplio y centrado en la rentabilidad sobre el volumen de usuarios.



































































































