
Un jurado federal en Manhattan determinó que Live Nation Entertainment y su subsidiaria Ticketmaster mantienen un monopolio que perjudica la industria de conciertos en Estados Unidos. Esta decisión se produjo después de más de un mes del acuerdo alcanzado con el Departamento de Justicia (DOJ) y tras cuatro días de deliberación en los que el jurado apoyó la demanda liderada por el fiscal general Ken Paxton, incorporada por decenas de estados.
El fallo responsabiliza a Live Nation y Ticketmaster por prácticas anticompetitivas, incluyendo el dominio exclusivo en la venta de boletos, control de recintos y gestión de artistas, así como conductas abusivas e intimidatorias contra competidores. Las sanciones correspondientes se definirán posteriormente y podrían incluir desde compensaciones económicas a estados afectados hasta la posible separación de unidades comerciales dentro del grupo.
Live Nation rechazó las acusaciones y aseguró que artistas, equipos deportivos y recintos establecen los precios y distribución de entradas. Su representante legal afirmó que “el éxito no va en contra de las leyes antimonopolio en Estados Unidos”. La investigación del DOJ comenzó en 2022, tras problemas significativos durante la venta de boletos para el Eras Tour de Taylor Swift.
Desde entonces, el Departamento de Justicia y varios estados han buscado medidas para desintegrar la fusión entre Live Nation y Ticketmaster, vigente desde 2010. Además, la Comisión Federal de Comercio acusó a la empresa de emplear tácticas ilegales en el mercado de reventa, destacando que Ticketmaster controla aproximadamente el 80% de la venta en grandes recintos. El fiscal Ken Paxton destacó que “a ninguna corporación se le debería permitir monopolizar ilegalmente una industria, pero eso es exactamente lo que Live Nation ha hecho.”



































































































