
La Bolsa Mexicana de Valores inició la sesión con una caída que contrasta con el ánimo positivo de los mercados internacionales, impulsados por la posibilidad de una tregua duradera en Medio Oriente. El índice S&P/BMV IPC se ubicó en 68,965 puntos, una baja del 0.96%, mientras el peso mexicano perdió terreno frente al dólar, cotizándose en 17.28 pesos por unidad, con una depreciación del 0.12%.
Este comportamiento se atribuye a la fortaleza del dólar y la persistente incertidumbre geopolítica, especialmente en la región del Estrecho de Ormuz, que mantiene elevados los precios del petróleo. El Brent superó los 98 dólares por barril, con un aumento superior al 3%, y el WTI llegó a 93.27 dólares, mientras que la mezcla mexicana se mantuvo en 88.81 dólares. Estos factores generan cautela entre los inversionistas.
En contraste, los mercados internacionales mostraron optimismo, con índices estadounidenses al alza: el Nasdaq aumentó 0.19%, el S&P 500 0.17% y el Dow Jones 0.12%, con el S&P 500 superando por primera vez los 7,000 puntos. Esta tendencia está respaldada por expectativas de que Estados Unidos e Irán extenderán el alto el fuego para un acuerdo más amplio. Asimismo, las bolsas asiáticas y europeas operaron con ganancias, destacando el Nikkei con 2.38% y el Euro Stoxx 50 con 0.44%.
Ante este panorama, bancos como UBS aconsejan observar la renta fija, ya que ofrecen una atractiva relación riesgo-rendimiento, especialmente en plazos cortos. Se anticipa que la Reserva Federal podría recortar tasas en unos 50 puntos base hacia fin de año, lo que impulsaría una disminución en los rendimientos de los bonos. Además, datos macroeconómicos recientes muestran resiliencia global, con reducción en solicitudes de desempleo en Estados Unidos, aumento en la inflación europea y crecimiento del PIB en Reino Unido.



































































































