
El Gobierno de México, en conjunto con empresarios del sector gasolinero, acordó establecer un límite máximo en el precio del diésel a nivel nacional, fijado en 28.30 pesos por litro. Esta medida se suma a la estrategia vigente que ha mantenido la gasolina regular (Magna) por debajo de los 24 pesos por litro, buscando contener el incremento en los costos de los combustibles que, ante el contexto internacional de encarecimiento petrolero, tienen impacto directo en el transporte y la inflación.
La Secretaría de Energía (Sener) informó que el acuerdo prolonga la Estrategia Nacional para estabilizar los precios de la gasolina, la cual, mediante la colaboración voluntaria entre autoridades y distribuidores que limitan sus márgenes de ganancia, ha logrado mantener el precio de la gasolina regular estable en la mayoría de las estaciones del país durante un año.
El diésel, combustible altamente sensible a las variaciones del mercado global, había superado precios de 30 pesos por litro en algunas regiones. Con el nuevo pacto, se busca evitar que su costo afecte directamente el transporte de mercancías y pasajeros, sectores indispensables para la economía cotidiana.
La presidenta Claudia Sheinbaum había anticipado nuevas negociaciones para lograr una mayor reducción en el precio del diésel, enfatizando que sin los estímulos fiscales, como la reducción en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el precio podría acercarse a los 35 pesos por litro, lo que incrementaría la inflación y encarecería bienes y servicios. Por ello, las medidas continúan para mantener un impacto controlado en la economía nacional.



































































































