
Carlos Slim, uno de los empresarios más prominentes de México, ha capitalizado los movimientos del mercado petrolero relacionados con el conflicto en Medio Oriente. A lo largo de este año, Slim y su familia han generado cerca de 500 millones de dólares al disminuir sus participaciones en empresas petroleras estadounidenses. Estas ganancias se derivan de la elevada demanda y el aumento en los precios internacionales del crudo, que han impulsado el valor de las acciones del sector.
Mediante Control Empresarial de Capitales, el vehículo de inversiones de la familia Slim, se confirmó la venta de acciones en PBF Energy por casi 497 millones de dólares. Esta operación redujo en más de un tercio su participación en la refinería estadounidense, luego de que sus acciones se duplicaran a raíz del conflicto geopolítico. Según análisis de mercado, la venta se realizó a precios hasta un 268% superiores al costo original de adquisición en 2025.
Adicionalmente, la familia Slim vendió acciones en Talos Energy, compañía con sede en Houston, por un monto superior a 40 millones de dólares. Esta fue la primera vez que la inversión en Talos se redujo desde su entrada en 2023, después de que la empresa registrara un aumento récord en el valor de sus acciones en los últimos tres años.
En palabras de Arturo Elías Ayub, yerno de Carlos Slim y portavoz familiar, “Las empresas están funcionando bien, pero nuestra posición había crecido demasiado y era un buen momento para vender a un buen precio. Esto no representa un cambio en la estrategia”. Aunque se realizaron estas ventas, la familia Slim aún mantiene acciones en petroleras valoradas en aproximadamente 1,300 millones de dólares, y el empresario ha sumado cerca de 19,000 millones de dólares a su patrimonio en lo que va de 2026, consolidando su lugar entre las mayores fortunas del mundo.



































































































