
La inversión en México registró una caída anual del 3.1% en marzo de 2026, prolongando una tendencia negativa que se mantiene desde septiembre de 2024, cuando se llevó a cabo la transición presidencial entre Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum. Así lo reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a través del Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo.
Los gastos en maquinaria y equipo incrementaron un 3.1% mensual, sin embargo, la construcción mostró un descenso del 2.4% en el mismo periodo. Al considerar las cifras ajustadas por estacionalidad, tanto la construcción como la inversión en maquinaria y equipo disminuyeron un 3.2%, manteniendo el retroceso anual.
Este período negativo se ha vinculado, entre otros factores, con la reforma al Poder Judicial que entró en vigor en septiembre de 2024, la cual modifica la forma de seleccionar a jueces y magistrados mediante voto popular, generando incertidumbre en el sector privado. Pese a que el gobierno actual ha defendido la reforma y realizado ajustes que retrasan ciertas elecciones judiciales, la desconfianza persiste. Luis Pérez de Acha, abogado especializado, señaló que “la reforma judicial fue planteada por el expresidente López Obrador justificando que esta era la única forma de combatir la corrupción” pero ha enfrentado múltiples críticas.
En términos históricos, el reporte señala que esta es la tercera racha más prolongada de contracción en inversión desde 1994, donde destaca que entre noviembre de 2018 y febrero de 2021 se tuvo el período más extenso con 28 meses consecutivos a la baja debido a la alternancia política y la pandemia. Expertos del Grupo Coppel sostienen que, aunque marzo mostró un repunte mensual, la inversión sigue débil en términos anuales, afectada principalmente por la disminución en maquinaria y equipo, y prevén un ligero impulso por proyectos gubernamentales de vivienda e infraestructura. El contexto económico para el primer trimestre de 2026 también se caracteriza por una contracción del PIB del 0.6%, desaceleración de la demanda interna e incertidumbre en el comercio exterior, factores que condicionarán la evolución futura de la inversión en el país.



































































































