
Goldman Sachs ha colocado nuevamente a varias monedas latinoamericanas como favoritas dentro de sus estrategias para mercados emergentes, resaltando factores específicos que favorecen a algunas divisas en la región en medio de un contexto global complejo, como el conflicto en Medio Oriente.
El análisis reciente del banco estadounidense subraya que el comportamiento diferencial de las monedas emergentes responde a las variaciones en los términos de intercambio, destacando especialmente a las divisas de países exportadores de energía, que se encuentran cerca de sus niveles más altos del año. En ese grupo, el real brasileño y el peso colombiano han mostrado un desempeño relevante y favorable.
Goldman Sachs señala que el real brasileño ha sido impulsado principalmente por una mejora en los términos de intercambio, mientras que el peso colombiano combina esa condición con factores propios positivos que se fortalecieron tras recientes eventos electorales. En particular, el banco ha cambiado su postura respecto al peso colombiano, observando que la primera vuelta electoral ha abierto expectativas más optimistas que podrían incentivar posiciones largas en esta divisa.
Además, el informe resalta que el peso mexicano, aunque ha quedado rezagado frente a otras monedas de alto rendimiento, sigue dentro de las preferencias por su apalancamiento en el ciclo económico estadounidense, que muestra fortaleza. También se menciona al peso chileno como una moneda con potencial de recuperación si se aliviara la tensión geopolítica global, beneficiándose por precios más altos de metales clave como el cobre. En conjunto, Goldman Sachs mantiene una estrategia selectiva con Brasil, Colombia, México y Chile como actores destacados en su universo latinoamericano.



































































































