
Reflection AI, una startup de inteligencia artificial de código abierto, anunció un acuerdo con SpaceX que le permitirá acceder a capacidad computacional en el centro de datos Colossus 2, propiedad de la empresa de Elon Musk. Este convenio otorga a la startup acceso inmediato a los chips Nvidia GB300s, diseñados para entrenar y ejecutar modelos avanzados de IA.
Según detallan los términos, Reflection AI pagará a SpaceX 150 millones de dólares mensuales a partir del 1 de julio de 2026, y el contrato se extenderá hasta 2029. Durante la vigencia del acuerdo, cualquiera de las partes podrá rescindirlo con un aviso previo de 90 días tras los tres primeros meses.
La startup, respaldada por Nvidia, indicó en una publicación en LinkedIn que el acceso a mayor computación “nos da más margen para avanzar en los modelos abiertos”, aunque no profundizó en detalles adicionales. Este contrato se suma a otros importantes proyectos comerciales de SpaceX, quienes recientemente firmaron acuerdos con Google, que invertirá 920 millones de dólares mensuales desde octubre de este año hasta junio de 2029, y con la startup de IA Anthropic.
Las acciones de SpaceX registraron una caída aproximada del 10.6% en la sesión vespertina tras el anuncio. El incrementado interés de empresas tecnológicas por asegurar capacidades de computación de alta potencia refleja la creciente demanda para el desarrollo de modelos de inteligencia artificial cada vez más sofisticados.



































































































