
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su preocupación sobre una presunta campaña de desinformación y presión política proveniente de sectores conservadores de Estados Unidos y México. Durante un acto conmemorativo al cumplirse dos años de su triunfo electoral en el Monumento a la Revolución, la mandataria señaló que grupos vinculados a la ultraderecha estadounidense estarían buscando influir en el proceso electoral mexicano de 2027 para favorecer sus intereses.
Sheinbaum denunció que desde hace meses su gobierno ha sido objeto de una ofensiva mediática y campañas en redes sociales que cuentan con apoyo de cuentas pagadas y bots, mecanismos que pretenden distorsionar la realidad política del país. Esta estrategia, dijo, se intensificó luego de la muerte de agentes estadounidenses en un operativo en Chihuahua, lo que derivó en investigaciones por parte de la Fiscalía General de la República sobre la posible violación de leyes mexicanas por parte de agentes extranjeros que habrían actuado fuera de competencia.
Además, recordó la solicitud de detención y extradición que fiscales estadounidenses hicieron en abril contra 10 personas mexicanas, incluyendo al entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y al senador Enrique Inzunza, afirmando que no se acompañaron pruebas que justificaran tales acciones. “¿Es realmente un interés legítimo ayudar a México en la lucha contra el crimen organizado o es una maniobra de la ultraderecha estadounidense para posicionarse electoralmente?”, cuestionó.
Finalmente, reafirmó la soberanía e independencia de México y advirtió que su gobierno no permitirá corrupción ni complicidad con el crimen organizado. En una alusión a la administración de Donald Trump, señaló la importancia de frenar el tráfico ilegal de armas desde Estados Unidos y de abordar la problemática del consumo de drogas en ese país para reducir la violencia en México.



































































































