
George Kittle, ala cerrada de los San Francisco 49ers, avanza con éxito en su recuperación tras la ruptura del tendón de Aquiles derecho que sufrió en enero durante la ronda de comodines de la NFC frente a los Philadelphia Eagles. A 19 semanas de la cirugía reconstructiva, Kittle manifestó en una conferencia de prensa en el Área de la Bahía que su tendón ha mostrado una evolución favorable, sin contratiempos, y que mantiene la expectativa realista de poder regresar para el arranque de la temporada regular contra Los Angeles Rams en Melbourne, Australia.
Durante una sesión abierta a los medios, el jugador se mostró optimista y explicó que pese a la gravedad de su lesión, el proceso ha seguido un cronograma incluso adelantado. Actualmente realiza ejercicios como saltos en una pata y trotes de hasta 30 yardas, el mayor esfuerzo físico desde la lesión. Kittle destacó la importancia de cumplir con cada etapa médica y terapéutica antes de poder volver a entrenar plenamente y retomar las actividades específicas del fútbol americano, tales como bloqueos, protección de pase y recepción de balón.
Una posible dificultad para su regreso inmediato será el viaje aéreo a Australia programado para el 2 de septiembre, apenas días antes del partido del 11 de septiembre contra los Rams, lo cual podría afectar la cicatrización. Sin embargo, tanto Kittle como el entrenador Kyle Shanahan se mostraron confiados en su capacidad para superar ese reto y en que regresará tan pronto como sea posible.
Kittle comentó que esta es su primera lesión de gran envergadura y que ha manejado bien el aspecto mental del proceso, manteniendo una actitud positiva a pesar de perderse el partido divisional contra los Seattle Seahawks. La ubicación específica de la rotura, cerca del músculo sóleo, favoreció una reparación más rápida, pues evitó complicaciones como la perforación del talón, permitiendo un mejor flujo sanguíneo y acelerando la recuperación. En caso de no estar listo para la Semana 1, todavía tendrá oportunidades en los partidos locales posteriores para reintegrarse al equipo.



































































































