
En los últimos dos años, los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) han sido una opción predilecta para muchos mexicanos que buscaban una inversión segura y con rendimientos atractivos. Con tasas que superaron el 11% anual en algún momento, estos instrumentos facilitaron la entrada de nuevos inversionistas al mercado con ganancias reales significativas y bajo riesgo. Sin embargo, este panorama está cambiando a raíz de los recientes recortes en las tasas de interés por parte del Banco de México.
Actualmente, los Cetes a 28 días ofrecen un rendimiento aproximado de 6.5%, casi cinco puntos porcentuales menos que el año previo. Esto ha generado inquietud sobre si continúan siendo una inversión viable en 2026. Ramsés Gutiérrez, vicepresidente senior y codirector de Inversiones de Franklin Templeton México, comenta que aunque los Cetes siguen siendo una alternativa sólida para preservar capital y mantener liquidez, sus rendimientos reales ya no alcanzan los niveles que ofrecían anteriormente.
La expectativa inflacionaria sigue siendo un factor determinante. Con estimaciones que apuntan a que la inflación anual cerrará cerca del 5.5%, los rendimientos reales podrían reducirse e incluso volverse marginales luego de impuestos, especialmente en instrumentos de corto plazo. Según Yazmín Matus, estratega de inversión de Valmex, los Cetes a seis meses mantienen una tasa que aún supera la inflación, ofreciendo rentabilidad real positiva bajo una política monetaria restrictiva, aunque un aumento inflacionario podría llevar a prolongar o incrementar las tasas, cambiando el escenario para los inversionistas.
Mientras los Cetes de corto plazo pierden atractivo, algunos inversionistas mexicanos empiezan a diversificar hacia activos con mayor riesgo y potencial de rendimiento, incluyendo acciones y fondos cotizados (ETF) internacionales. La transición hacia estas opciones implica mayor volatilidad, pero también mayores oportunidades de ganancia a largo plazo. No obstante, la mayoría de los inversionistas en México sigue siendo conservadora, y los Cetes continúan siendo un instrumento útil para manejo de liquidez, fondos de emergencia y objetivos de corto plazo, aunque la época de altas tasas que los popularizó parece haber concluido.



































































































