
Siemens proyecta que la próxima gran ola tecnológica será la inteligencia artificial (IA) industrial, que difiere de los modelos tradicionales basados en lenguaje natural como ChatGPT. Olympia Brikis, directora global de investigación en IA industrial en Siemens, explica que la IA aplicada en la industria está mejor posicionada para superar ciertos desafíos porque está basada en estándares universales y lenguaje propio del sector, lo cual facilita su implementación en entornos físicos y regulados.
Brikis, con una formación que integra matemáticas, filosofía y ciencias de la computación, señala que aunque la adopción de IA en la industria ha sido más lenta en comparación con sectores de consumo, su empresa desarrolla modelos avanzados de IA que permiten mejorar operaciones, automatización y mantenimiento predictivo. Estos modelos son capaces de interpretar sistemas físicos complejos y operar con alta precisión, una demanda crítica para el sector.
A diferencia de la IA generativa popularizada en el ámbito del texto, video e imágenes, la IA industrial tiene que interpretar principalmente datos numéricos generados por sensores, diagramas técnicos y series temporales. La automatización que esto posibilita permitirá a la IA interactuar físicamente con el entorno, requiriendo infraestructura distribuida y cómputo local en diversos dispositivos, no solo en grandes centros de datos.
Esta evolución hacia una inteligencia con ‘cuerpo’ revolucionará la forma en que se diseñan y ejecutan procesos industriales. Brikis destaca que, aunque existe preocupación sobre la sustitución de puestos de trabajo, la IA será una herramienta que aumentará la eficiencia de los ingenieros, permitiendo avanzar más rápido en proyectos. El verdadero riesgo radica en quedarse atrás al no adoptar estas tecnologías.



































































































