
La Secretaría de Hacienda reanudó el apoyo fiscal para la gasolina premium, algo que no se veía desde octubre de 2023, con el fin de mitigar el impacto inflacionario derivado del conflicto en Medio Oriente y el aumento en los precios del petróleo. Este estímulo estará vigente a partir del 2 de mayo y forma parte de una serie de medidas implementadas por el Gobierno mexicano para contener la inflación.
En el Diario Oficial de la Federación se publicó que el estimulo fiscal para la gasolina premium será del 26.53%, lo que significa que el Gobierno subsidiará 1.50 pesos de los 5.65 pesos que corresponde al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). De forma paralela, el apoyo para la gasolina magna se incrementó de 15.68% a 38.08%, y para el diésel se casi duplicó, pasando de 33.22% a 60.76%. Esto provoca un pago reducido del IEPS por parte de los consumidores, con 2.55 pesos en gasolina magna y 2.88 pesos en diésel.
Además, como parte del plan para mantener precios estables, se acordó con los gasolineros que a partir del 4 de mayo el precio máximo del diésel sea de 27 pesos por litro, un peso menos que el acuerdo previo. Según la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, sin estos pactos el diésel estaría cerca de los 35 pesos por litro. Esta rebaja se logrará gracias a un ajuste en los costos por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la reducción de comisiones bancarias en pagos con tarjeta.
A pesar de que Hacienda renunció a una recaudación significativa en IEPS para frenar los aumentos de la gasolina y el diésel, la dependencia destacó que la recaudación total del impuesto superó la meta para el primer trimestre gracias al incremento en los impuestos al tabaco y refrescos. No se contempla extender estímulos fiscales para otros combustibles como la turbosina por el momento.



































































































