
Katherine Polk Failla, jueza federal del Tribunal de Distrito Sur de Nueva York, será la encargada de llevar el juicio contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, acusado por autoridades estadounidenses de presuntos vínculos con el narcotráfico. La investigación está en manos de los fiscales federales adjuntos Jane Y. Chong, Sarah L. Kushner y David J. Robles, integrantes de la Unidad de Seguridad Nacional y Narcóticos Internacionales del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La jueza Polk Failla fue nominada para este cargo por el expresidente Barack Obama. Originaria de Nueva Jersey y graduada en derecho por Harvard, cuenta con experiencia en casos de terrorismo y fraude fiscal. La apertura formal de cargos contra Rocha Moya fue encabezada por Jay Clayton, fiscal para el Distrito Sur de Nueva York, quien también es reconocido por manejar acusaciones contra figuras como el expresidente venezolano Nicolás Maduro.
Clayton manifestó: “El apoyo de funcionarios extranjeros corruptos al tráfico mortal de drogas debe terminar. Que estas acusaciones envíen un mensaje claro a todos los funcionarios del mundo que colaboran con narcotraficantes: sin importar su cargo o posición, estamos comprometidos a llevarlos ante la justicia”. Además de Rocha, el proceso judicial incluye a otros nueve exfuncionarios de Sinaloa señalados por delitos relacionados con tráfico de drogas y armas.
En caso de ser extraditado y encontrarlo culpable, Rubén Rocha Moya podría enfrentar cadena perpetua junto con una condena mínima obligatoria de 40 años de prisión. El proceso judicial se desarrolla en el marco de una investigación por narcotráfico que mantiene la atención internacional.



































































































