
La suspensión de operaciones de Magnicharters desde abril del presente año ha provocado un impacto económico significativo en las agencias de viajes mexicanas, que han acumulado pérdidas superiores a 1,124 millones de pesos hasta el 9 de julio de 2026. Esta afectación se deriva principalmente de paquetes turísticos y boletos vendidos a través de la aerolínea que los clientes no pudieron utilizar.
Jorge Hernández, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones Turísticas (Fematur), explicó que las agencias se han visto en la obligación de cubrir los costos no recuperables para respaldar a los pasajeros afectados, una situación que podría profundizarse durante la temporada vacacional de verano. Pese a la magnitud de la crisis, aún no se ha recibido apoyo gubernamental, ni estatal ni federal, para mitigar las consecuencias económicas.
“Quisiéramos que por lo menos hubiera una acción judicial por parte del Gobierno, que se concentraran en una sola demanda para retener a los dueños de Magnicharters y que respondan y sean detenidos, porque es un fraude. Es lo menos que podríamos esperar: una acción judicial”, manifestó Hernández.
Antes de paralizar sus actividades, la aerolínea realizaba alrededor de 18 vuelos diarios con una ocupación promedio de 70 pasajeros por trayecto, y sus boletos oscilaban en un promedio de 10,000 pesos. Según datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), Magnicharters transportó 40,037 pasajeros y realizó 417 vuelos durante el primer cuatrimestre del año. A finales de junio, AFAC revocó de manera definitiva su certificado para operar, debido a irregularidades detectadas por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes durante una inspección. Además, se señalan problemas como mala administración, altos niveles de deuda y un aumento del 100% en los costos de combustible vinculados a conflictos internacionales.
Este caso se suma a una tendencia en el sector, ya que al menos 22 aerolíneas mexicanas han cesado funciones en los últimos años. Ejemplos destacados son Interjet, que dejó un adeudo de 300 millones de pesos, y la antigua Mexicana de Aviación, con afectaciones por mil millones de pesos para las agencias de viajes.



































































































