
Carlos Slim ha extendido su presencia empresarial más allá del sector de telecomunicaciones, invirtiendo de manera significativa en el sector educativo a través de su empresa Inmuebles Carso. Aunque no es propietario directo de universidades como la Universidad Tecnológica de México (Unitec) o la Universidad del Valle de México (UVM), Slim posee los inmuebles en donde operan, sumando un total de 21 campus en varias regiones del país. Esta estrategia forma parte de un negocio inmobiliario de largo plazo que proporciona ingresos estables mediante contratos de arrendamiento.
Los edificios educativos propiedad de Grupo Carso se encuentran principalmente en la Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Veracruz y Durango. Los campus de Unitec destacan en localidades como Atizapán, Ecatepec, diversas zonas de la capital, Nezahualcóyotl y Monterrey; mientras que los de UVM están en Coyoacán y Monterrey. Además, el portafolio incluye colegios y otros centros de educación superior, como el Colegio Veracruz y la Universidad Interamericana para el Desarrollo en Durango.
El modelo comercial empleado se basa en contratos de renta a largo plazo, típicamente de 20 años, que generan ingresos constantes para Grupo Carso. Las instituciones ocupantes asumen también gastos vinculados al mantenimiento y servicios, y las rentas se actualizan anualmente conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor, lo que protege el valor de la inversión frente a la inflación.
Este segmento inmobiliario es uno de los más rentables del grupo, con ingresos por casi 5,000 millones de pesos en 2024 y un margen operativo superior al 70%. El valor de los activos de Inmuebles Carso vinculados a la educación creció 5.1% en el último año, alcanzando un monto de más de 79 mil millones de pesos. Así, el magnate mantiene a través de estos inmuebles un flujo de ingresos estable e independiente de la administración directa de las universidades.



































































































