
Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, dejó de contar con inmunidad procesal tras solicitar licencia temporal para separarse de su cargo, lo que podría llevar a su detención y procesamiento legal. La aclaración fue aportada por Arturo Zaldívar, exministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien indicó que la inmunidad se vincula únicamente al ejercicio del cargo, por lo que se pierde de forma automática al dejarlo, aunque sea de manera provisional.
El gobernador presentó su solicitud de licencia tras revelarse acusaciones en Estados Unidos que lo involucran, junto con otros políticos, presuntamente en delitos relacionados con el narcotráfico. El Congreso de Sinaloa aprobó la licencia y nombró gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde hasta el regreso o sustitución definitiva de Rocha.
En paralelo, Juan de Dios Gámez Mendívil, presidente municipal de Culiacán señalado por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, también solicitó licencia y fue reemplazado provisionalmente. A diferencia de Rocha, Gámez no tenía fuero, ya que en algunos estados la inmunidad para alcaldes aplica solo para delitos comunes y estatales, no para federales.
Por otra parte, Enrique Insunza Cázarez, senador de Morena y también acusado, decidió mantener su cargo y ejercer su derecho a la inmunidad legislativa para enfrentar las investigaciones desde su posición. Insunza destacó en redes sociales su compromiso de defenderse en el marco de su cargo público, rechazando las acusaciones formuladas en Estados Unidos.
Estas medidas se enmarcan dentro de investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía General de la República, que ha confirmado que dará seguimiento a las denuncias contra los políticos vinculados a Morena.



































































































