
Los precios del petróleo experimentaron un fuerte aumento después de que un reporte indicara que Irán podría interrumpir las negociaciones con Estados Unidos, agravando la tensión en una región clave para el suministro energético mundial. El crudo Brent alcanzó un incremento de hasta 7,1%, cotizando por encima de los 97 dólares por barril, la mayor subida registrada desde agosto pasado.
La agencia semioficial iraní Tasnim informó que los funcionarios de Teherán están deteniendo las conversaciones con Washington en respuesta a la intensificación de los ataques terrestres israelíes en el Líbano. Esta situación debilitó las expectativas de un pronto acuerdo entre ambos países, hecho que había mantenido a los precios contenidos en días previos.
Además, Tasnim señaló que el denominado “Eje de la Resistencia”, conformado por grupos aliados a Irán en la zona, estaría evaluando cerrar el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, ubicado en el extremo sur del Mar Rojo. Esta vía marítima es actualmente una ruta alternativa vital para el tránsito petrolero internacional, especialmente mientras el estrecho de Ormuz permanece en gran medida bloqueado.
Rebecca Babin, trader senior de CIBC Private Wealth Group, destacó que “si el mercado considera que los flujos que actualmente se desvían a través de Bab el-Mandeb corren peligro, es probable que se dé una significativa revalorización por escasez de oferta”. Esta coyuntura refleja un recrudecimiento en la disputa entre Washington y Teherán, con EEUU aún intentando alcanzar un acuerdo para prolongar el alto el fuego y permitir el paso seguro de petroleros por las rutas tradicionales. Sin embargo, Irán condiciona cualquier tregua a que se incluya una pausa en los ataques en Líbano, al tiempo que acusa a EEUU de prolongar improductivamente las negociaciones.
Durante la noche, el expresidente estadounidense Donald Trump afirmó que “al final todo saldrá bien”, pese al repunte de hostilidades entre las partes. Se prevé que la negociación podría derivar en un alto el fuego limitado de alrededor de 30 días, que para algunos analistas sería solo una solución parcial.
La semana anterior el petróleo mostró retroceso, motivado por un aumento en las esperanzas de que el conflicto se estabilizara y se reanudara el flujo energético por Ormuz. No obstante, la prolongada reducción del tránsito marítimo por esta vía ha impulsado las cotizaciones del Brent más de un 30% desde el inicio de la confrontación a fines de febrero. Además, ataques recientes de Ucrania a refinerías rusas han reducido la disponibilidad de combustibles, lo que llevó a Moscú a restringir las exportaciones de petróleo para evitar desabastecimientos hasta noviembre.
Esta situación global seguirá siendo un factor clave para la evolución de los precios de la energía en los próximos meses, dada la importancia estratégica de las rutas y las tensiones geopolíticas vigentes.



































































































