
Durante la tercera ronda de negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), México solicitó a Estados Unidos la reducción de los aranceles que afectan a las exportaciones automotrices mexicanas. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, detalló que esta solicitud prioritaria también incluye la eliminación de gravámenes impuestos al acero y aluminio bajo la Sección 232.
Ebrard afirmó que, a pesar de diferencias entre ambos gobiernos, México mantiene una posición preferencial en comparación con otros socios comerciales de Estados Unidos, y buscará conservar esta ventaja durante el proceso de revisión del tratado. Reiteró que el objetivo principal es disminuir el arancel del 25 por ciento vigente sobre la industria automotriz, pues otros países cuentan con condiciones competitivas más favorables.
La agenda mexicana se centra en lograr la reducción de aranceles para el sector automotriz, desaparecer los gravámenes al acero y aluminio derivados de la Sección 232, y preservar que alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas ingresen a Estados Unidos sin pagar aranceles bajo las reglas del T-MEC. Ebrard aseguró que esta preferencia explica el crecimiento de las exportaciones mexicanas, a pesar de la imposición de nuevas tarifas.
Finalmente, el secretario explicó que la siguiente ronda de negociaciones se llevará a cabo en septiembre, una vez concluya Estados Unidos sus investigaciones pendientes bajo la Sección 301. Además, descartó aceptar propuestas estadounidenses sobre estacionalidad en el comercio agrícola, pues consideró que esto contravendría el sistema vigente entre ambas naciones. Advirtió que la negociación será prolongada, especialmente por la intención de Estados Unidos de modificar las reglas de origen y agregar nuevos capítulos relacionados con la seguridad económica.



































































































