
Los mercados bursátiles asiáticos mostraron una caída significativa debido a preocupaciones renovadas sobre el gasto en inteligencia artificial, que afectaron especialmente a los fabricantes de semiconductores. El índice MSCI Asia-Pacífico bajó un 1,9%, con fuertes pérdidas en acciones tecnológicas. El índice Kospi de Corea del Sur cayó un 7,1% y el Nikkei japonés un 1,3%. En Estados Unidos, el índice de gigantes de chips retrocedió 2,2%. Entre las empresas más afectadas en Asia se encuentran SK Hynix y Samsung Electronics. Adicionalmente, la surcoreana SK Hynix retrocedió por debajo de su precio de oferta pública en EE.UU., y ASML Holding sufrió una caída tras la noticia de que una compañía china respaldada por el Estado estaría produciendo máquinas para fabricación de chips que amenazan sus ventas.
El precio del petróleo, otro motor clave de los mercados, continuó su descenso. El crudo estadounidense WTI bajó por debajo de 82 dólares el barril, tras que el Brent registrara su mayor caída en más de tres meses debido a la suspensión de ataques estadounidenses contra Irán. La reducción de las tensiones geopolíticas contribuyó también a un descenso en los rendimientos de los bonos, mitigando algunos temores inflacionarios antes de las próximas decisiones de política monetaria por parte de la Reserva Federal, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra.
La semana se perfila como una de gran volatilidad e incertidumbre para los inversores, con más de 170 empresas del S&P 500 programadas para publicar sus resultados financieros, muchas de ellas vinculadas a la inteligencia artificial. En este contexto, el gasto elevado en esta tecnología genera dudas acerca de la rentabilidad futura de las compañías, según analistas como Kyle Rodda de Capital.com.
En el plano geopolítico, el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos e Irán están manteniendo negociaciones diplomáticas con el objetivo de resolver su conflicto, aunque advirtió que, si las conversaciones fracasan, podrían retomarse los enfrentamientos. Por otra parte, se reporta que Irán y Omán buscan reanudar el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, lo que podría contribuir a estabilizar el mercado energético.
Las fluctuaciones en los mercados de acciones, bonos, monedas y materias primas reflejan estas dinámicas globales, mientras los inversores se preparan para una semana decisiva en cuanto a resultados empresariales y decisiones de política monetaria.



































































































