
El Gobierno mexicano está considerando implementar regulaciones para el uso de redes sociales entre niños y adolescentes, siguiendo ejemplos de países como Australia y Brasil que ya han adoptado medidas similares. La presidenta Claudia Sheinbaum ha promovido debates públicos en sus conferencias de prensa diarias, invitando a expertos como Jonathan Haidt, psicólogo social conocido por su trabajo sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental juvenil.
A finales de agosto, el Ejecutivo planea iniciar una consulta con maestros de primaria y secundaria para evaluar la posibilidad de prohibir a nivel nacional el uso de teléfonos móviles en las aulas. Esta medida complementaría otras iniciativas estatales ya existentes. Asimismo, se debatirán posibles formas de regular los contenidos y los algoritmos que rigen las plataformas digitales para proteger a los menores.
Sheinbaum afirmó: “Debemos debatir si las redes sociales deben estar sujetas a alguna regulación en cuanto a los contenidos, especialmente para los niños y adolescentes, y no queremos que esto provenga del Gobierno. Queremos que todos los partidos políticos y la sociedad lo debatan”. La intención es evitar que se le atribuya a su administración un intento de censura en las redes sociales.
A nivel internacional, varios países han adoptado restricciones para menores. En Australia, desde diciembre de 2025, está prohibido que menores de 16 años tengan cuentas en plataformas como Instagram, TikTok y YouTube. Brasil impone controles parentales y verificaciones de edad a las plataformas para proteger a los jóvenes en línea. Estas medidas responden a preocupaciones sobre los efectos nocivos de estas redes, incluyendo riesgos de adicción, exposición a contenido dañino y ciberacoso.



































































































