
O.J. Brigance, antiguo apoyador de los Baltimore Ravens y figura emblemática del equipo, falleció a los 56 años tras una larga batalla contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Brigance, que además fungió como asesor en atención y desarrollo de jugadores para la franquicia, fue un símbolo de fortaleza y motivación para la organización durante casi dos décadas desde su diagnóstico en 2007.
Con un Super Bowl ganado en el año 2000 junto a los Ravens, Brigance recibió en su momento un pronóstico reservado que estimaba una esperanza de vida de entre dos y cinco años tras ser diagnosticado con ELA a los 37 años. Sin embargo, su actitud positiva y coraje lo mantuvieron activo y presente en el entorno deportivo, asistiendo a partidos y entrenamientos, y comunicándose a través de tecnología de seguimiento ocular tras perder el habla.
El impacto de Brigance trascendió más allá del campo. Fue reconocido por su carácter cálido y su capacidad para brindar apoyo a compañeros en momentos difíciles, lo que le valió un gran respeto y cariño tanto dentro del equipo como en la ciudad de Baltimore. En sus últimos años, junto con su esposa Chanda, impulsó la Brigance Brigade Foundation, destinada a apoyar a personas afectadas por la ELA mediante recursos y motivación.
Steve Bisciotti, propietario de los Ravens, expresó su tristeza por la pérdida y resaltó la importancia de Brigance como mentor y ejemplo para todos. También Ozzie Newsome, vicepresidente del equipo, destacó que Brigance fue un héroe para Baltimore antes y durante su lucha contra la enfermedad, enfatizando su dignidad y fortaleza como un verdadero modelo a seguir.



































































































