
Diversos integrantes del partido Morena han generado controversia pública en los últimos años debido a declaraciones consideradas ofensivas o insensibles, lo que ha originado críticas tanto dentro de sus filas como en la opinión pública. Recientemente, las diputadas Nayeli Salvatori y Graciela Palomares fueron suspendidas provisionalmente de sus derechos políticos por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del partido, tras comentarios despectivos contra adultos mayores.
Las legisladoras poblanas suscitaron indignación cuando en un podcast, Salvatori comparó a los adultos mayores con “viejitos que huelen a baúl, a baúl del recuerdo”, y Palomares afirmó que su piel está “así suavecita” porque “ya se están pudriendo”. Estas expresiones reavivaron el debate sobre el respeto hacia ese sector de la población y la responsabilidad de las figuras públicas al hablar sobre ellos.
El caso de estas diputadas se suma a otras polémicas en Morena. En septiembre de 2024, el diputado Alejandro Ruiz Nava fue expulsado del partido tras declarar que las acciones de las mujeres que no atienden ciertas expectativas en pareja constituían “microviolencias” contra los hombres, comentarios que fueron tachados de machistas. Asimismo, el diputado Fernando Alférez Barbosa generó críticas en 2026 por comentar en una sesión legislativa que “también los hombres tienen leche”, durante un debate sobre la obligatoriedad de lactarios universitarios.
Otros episodios de controversia incluyen a Manuel Huerta Ladrón de Guevara, quien en 2019 sugirió que los niños podían ser cuidados por “Yalitzas”, en referencia a la actriz Yalitza Aparicio, en lugar de estancias infantiles; Paco Ignacio Taibo, quien expresó una frase coloquial durante la aprobación de una reforma legal; la diputada Beatriz Andrea Navarro que utilizó una expresión fuerte hacia la oposición, y el senador Gerardo Fernández Noroña, quien ha sido sancionado por comentarios ofensivos. Estas situaciones evidencian un patrón de declaraciones polémicas dentro del partido, que ha tenido que enfrentar tanto críticas públicas como medidas disciplinarias.



































































































