
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, valoró los esfuerzos realizados por el gobierno mexicano para mejorar la seguridad en la zona productora de aguacate de Michoacán, lo que permitió reactivar las operaciones de inspección y la importación de este fruto hacia el mercado estadounidense. Johnson destacó que “el negocio del aguacate es mutuamente beneficioso para Estados Unidos y México” y reconoció el liderazgo de las autoridades locales, en particular de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum y del secretario de Seguridad Omar García Harfuch, quienes acordaron compromisos importantes para garantizar la protección de los inspectores sanitarios estadounidenses.
La suspensión temporal de las importaciones inició tras un aviso emitido por la administración de Donald Trump, que argumentó la inseguridad generada por violencia reciente en la zona, ligada a la captura de líderes criminales. Esta situación afectó la labor de los inspectores y detuvo la entrada de aguacate proveniente principalmente de Michoacán, estado líder en producción con un 68% del total nacional. Asimismo, el Gobierno mexicano desplegó 1,500 efectivos del Ejército y Guardia Nacional para reforzar la seguridad en la región de los municipios agrícolas afectados.
Después de estos despliegues y acciones coordinadas, Estados Unidos autorizó el envío de mil toneladas de aguacate, reanudando parcialmente la inspección fitosanitaria en la zona. El embajador Johnson enfatizó su agradecimiento por el fortalecimiento de la seguridad y mencionó que la exportación comenzaba a fluir nuevamente con la salida gradual de aproximadamente nueve mil toneladas. La cooperación bilateral y las medidas tomadas buscan asegurar la continuidad de este importante comercio agrícola, vital para ambos países.



































































































