
Durante el entrenamiento del viernes, el quarterback Kirk Cousins y el ala defensiva Maxx Crosby, jugadores clave de Las Vegas Raiders, protagonizaron una pelea que llevó al cuerpo técnico a suspenderlos de la práctica del día siguiente como medida disciplinaria. Ambos atletas realizaron ejercicios individuales y estiramientos el sábado, pero no participaron en la sesión colectiva 11 contra 11. Como sustituto en la ofensiva titular intervino la primera selección global de draft Fernando Mendoza.
El entrenador principal Klint Kubiak explicó que la sanción responde a incumplimientos del estándar conductual esperado durante los entrenamientos: “Tenemos expectativas muy claras sobre cómo queremos entrenar y cómo queremos llevar a cabo nuestro trabajo; ayer incumplimos eso, así que dejamos a esos jugadores fuera. Eso es todo lo que voy a decir al respecto”.
La disputa se originó cuando Crosby golpeó dos veces el brazo de Cousins durante el ejercicio en equipo. Tras el segundo golpe, Cousins perdió la paciencia, encaró a Crosby y lo sujetó del jersey mientras intercambiaban palabras hasta que el altercado fue controlado. Ambos retomaron su actividad normal después de la pelea, aunque el cuerpo técnico desea que los líderes del equipo manejen mejor sus emociones.
Además, otros dos jugadores, el tackle defensivo Jonah Laulu y el guardia Caleb Rogers, también tuvieron un altercado el viernes, pero participaron en la práctica del sábado sin sanciones. Por otro lado, Mendoza mostró una sólida actuación con la ofensiva titular, completando dos pases de touchdown y demostrando potencial para seguir mejorando.



































































































