
El salario continúa siendo un factor clave para atraer talento en México, sin embargo, una vez que los empleados ingresan a una empresa, el dinero pierde peso como incentivo para permanecer en ella. De acuerdo con el estudio ‘Tendencias del Entorno Laboral en México 2026’ (TELM) realizado por Kelly, el 93.5% de los trabajadores considera que un sueldo competitivo es decisivo al evaluar una oferta laboral, seguido por las oportunidades de desarrollo profesional con un 75.77%. No obstante, para el 56.94% de los participantes, mantener un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral es tan importante que estarían dispuestos a renunciar a un aumento o promoción por disfrutar de más tiempo libre.
Este cambio en las prioridades refleja que un mayor salario no siempre compensa las cargas adicionales, como la ampliación de responsabilidades o la extensión de jornadas laborales. Para los departamentos de Recursos Humanos, el desafío va más allá de la compensación económica y pasa por crear ambientes laborales que promuevan el crecimiento, el bienestar y un liderazgo empático. “El salario sigue siendo importante, pero las personas también buscan espacios donde puedan crecer, sentirse escuchadas y cuidar su bienestar”, señala Norma Godínez, directora de Recursos Humanos de Kelly México.
Sin embargo, este nivel de elección no es homogéneo. La alta informalidad laboral del país, con un 55.2% de ocupación informal, limita la capacidad de muchos trabajadores de priorizar tiempo sobre incremento salarial. Además, el respeto al horario laboral emerge como el principal factor para mantener el equilibrio para el 64.35% de los encuestados, seguido por las modalidades de trabajo flexible (42.58%) y el tiempo de descanso remunerado (41.43%).
El estrés causado por condiciones laborales adversas afecta a casi 4 de cada 10 empleados y está vinculado con problemas de ausentismo, rotación y productividad. Sobre esto, Godínez advierte: “El bienestar emocional es una condición para sostener el desempeño sin agotar al talento. Un buen liderazgo, que escuche y acompañe, es vital para que las personas se desarrollen y permanezcan en la organización”. Asimismo, la próxima reducción gradual de la jornada laboral en México, que de 2027 a 2030 disminuirá de 48 a 40 horas semanales, representa un reto para las empresas en cuanto a eficiencia y adaptación sin sacrificar beneficios.



































































































