
Braskem Idesa, la empresa petroquímica conjunta entre la brasileña Braskem y el Grupo Idesa de México, se acogió al capítulo 11 de bancarrota en Estados Unidos. Esta decisión se dio tras alcanzar acuerdos con acreedores y accionistas que permitirán a la compañía reducir su deuda en más de 920 millones de dólares. La firma indicó que prevé concluir su proceso de quiebra en un plazo de entre 60 y 90 días y aseguró que esta medida no impactará sus operaciones cotidianas.
Como parte del plan de reestructuración, Braskem Idesa captará nuevo capital y disminuirá su deuda sénior total desde aproximadamente 2,500 millones de dólares hasta cerca de 1,600 millones. Braskem, que mantiene la mayoría accionaria, invertirá 476 millones de dólares para mantener su participación dominante en la entidad reorganizada. Por su parte, Grupo Idesa y sus filiales serán los principales accionistas minoritarios. De esta inversión, alrededor de 126 millones ya se han desembolsado.
La compañía afirmó además que los salarios de sus empleados, prestaciones, pagos a proveedores y a acreedores no garantizados serán cubiertos conforme a las resoluciones judiciales vigentes. En paralelo, Braskem, la matriz con base en Brasil, concentra ahora sus esfuerzos en sus operaciones nacionales y está evaluando una posible reestructuración en su país, dado que enfrenta una deuda superior a los 10,000 millones de dólares. Se discuten alternativas con acreedores, incluyendo la posibilidad de una reestructuración extrajudicial. Se estima que los trámites en Brasil y México podrían realizarse en las próximas semanas.



































































































